Cada vez más nos enfrentamos a un mundo más heterogéneo en donde la convivencia se vuelve más complicada. El número de personas con alguna restricción para comer o estar se eleva día a día. ¿Por qué no  buscar maneras de realmente compartir con estas personas y tratar de hacerlos sentir mejor?

Aquí te propongo ciertas reglas protocolarias que ayudarán a sentir a tus invitados diabéticos, alérgicos o con alguna convicción alimenticia diferente de la mejor manera. Con esto no sólo les comunicarás respeto, sino que los ayudarás a sentirse mucho más cómodos y «apapachados”.

  1. Al momento de confirmar la asistencia, pregunta invariablemente si es alérgico a algún tipo de alimento o tiene alguna restricción para comer o tomar algo. Eso te ayudará a crear un menú apto para todos.  ¿A poco no es incómodo cuando alguien te dice “no gracias”? Y créeme que es más incómodo para ellos. ¡Evitémoslo!
  2. Si vas a dar de comer un menú con carne roja, intenta tener otra opción que pueda sustituir el platillo fuerte. Si no has dado pasta, puede ser una buena opción y nunca debe de faltar el plato de vegetales al vapor (trata de que sea por lo menos 2 en caso de que no coma alguno. Recuerda que algunas no son muy recomendables para los diabéticos) o bien una ensalada que al aumentarle la cantidad puede sacarte de un buen aprieto.
  3. En caso de que des ensalada, trata de no ponerle las nueces mezcladas. Existe mucha gente que es alérgico, por lo que una opción puede ser ponerlas en un plato por aparte para que cada persona se sirva al gusto.
  4. No hables en la mesa de la alergia, enfermedad o decisión en cuestión. Normalmente vienen acompañadas de historias que posiblemente no vengan al caso y que sí generen incomodidad.
  5. En caso de tener algún caso de diabetes en la mesa, por más rico que esté el postre, no hagas muchas ovaciones. Si no lo comen no es porque no quieran, es porque no pueden ¿qué necesidad de antojarles lo prohibido? Si puedes, ten una opción baja en azúcar para ellos o si quieres ser realmente solidaria, prepara un postre “sugar free” para todos los comensales y aquí claro que se vale hablar de las maravillas de reducir la ingesta de azúcar procesada.
  6. ¡Nunca insistas en que prueben algo! Cada persona sabe como reacciona a determinados alimentos. Si cumple con la reglas de la «dieta genérica», no necesariamente tiene que cumplir con las suyas. Respétalo y sobre todo hazlo sentir con la confianza de decir: «No gracias».

Hay mucho por hacer en esta rama y me ayudarían mucho tus comentarios y sobre todo la difusión para concientizar a la gente de estas nuevas necesidades.

Si eres diabético, alérgico o no comes algo por convicción y te ha pasado algo que pueda complementar nuestro protocolo, contáctanos para actualizarlo y así ir perfeccionando nuestro protocolo de convivencia.

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