¿Cuántas veces no hemos visto gente hablando sola y en automático sacar como conclusión que están locos? Pues en algunos casos, no lo niego, es probable que así sea, pero en Japón por ejemplo, es una cuestión de ritual y sobre todo de actitud “mindfulness” para estar más presentes y cometer menos errores. En otra entrada te platiqué de los beneficios de conectar con el presente y estar consciente de cada momento. Según Harvard, es una de las 12 estrategias para ser feliz y entre sus múltiples beneficios está el que reduce el estrés y la ansiedad, de cualquier forma te invito a que revises la entrada para que veas lo maravillosa que puede ser esta práctica de consciencia.

En occidente el mindfulness se popularizó en los años 90, pero en Japón ellos abrazan algo que le llaman shisa kanko, que de manera literal se traduce como “checando y llamando”. En particular lo utilizan los conductores de tren para reducir el error y la conclusión de algunas investigaciones es que sí funciona. Según el “Japan Railway Technical Research Institute”, en un estudio que realizó, vieron que de manera regular un trabajador comete 2.28 errores de cada 100 acciones. Cuando utilizan esta técnica que es enlistar en voz alta cada acción que se tiene que hacer, los errores se reducen a solo el 0.38.

Si lo vemos fríamente, cuando estamos en una rutina de acciones en la que hemos desarrollado un grado de habilidad tal que no requiere una consciencia plena, nuestro cerebro ya no se estresa ni enciende áreas dedicadas al discernimiento o creatividad. Eso se conoce como un hábito y son esos atajos neuronales, esos puentes que hemos construido, que le encantan a nuestra mente porque no hay que invertir nada de energía.  Normalmente cuando estamos bañándonos, por ejemplo, que es una actividad que podríamos realizar hasta con los ojos cerrados, a veces podríamos hasta dudar si ya nos lavamos la cabeza o no porque al hacerlo nuestra mente realmente está en otro lugar. Esas acciones automáticas ya no nos requieren para estar en el presente y festejando cada actividad.

La cultura japonesa se podría definir como una contemplativa. Sofía Macías, la autora del Pequeño Cerdo Capitalista, me compartía que cuando estuvo en Japón sus parques y muchas atracciones en realidad era para estar y gozar. Tienen diferentes rituales en dónde el objetivo es como tal es festejar el momento. Desde la temporada del “cherry blossom” estos árboles magestuosos, hasta la ceremonia del té que busca conectar con todos los sentidos y así disfrutar el aquí y el ahora. Ellos por mero ADN traen mucho de esta gran habilidad, nosotros con una cantidad infinita de estímulos y más con la conectividad e inmediatez, estamos ante este nuevo desafío que requiere de mayor práctica y sobre todo herramientas más tangibles.

Por eso hoy te propongo que cuando quieras conectar con el aquí y el ahora empieces a hablar solo. Sí, empieces a enumerar todas las acciones paso a paso que hay que hacer de cierta receta de cocina, pasos para maquillarte o simplemente para encender el coche. Cuando te vayas a bañar, narres tu proceso como si después de cada paso dijeras casi casi “LISTO” y estarás conectando con esta práctica japonesa shika kanko. ¿Verdad que no estamos locos si hablamos solos? Es más, creo que es una gran estrategia para estar un poco más cuerdos.

¿Te sumas al reto?

¡Gracias por leerme y compartir!

 

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