lecciones espirituales de un emprendedorCada vez hay más y más bibliografía, artículos, talleres para ser un buen emprendedor. Miles de lecciones existen alrededor de este gran camino de mucha voluntad, disciplina y sobre todo paciencia. Sin embargo, reflexionando acerca de lo que realmente era ser uno llegué a la conclusión que en verdad es un camino en dónde se requiere de mucho trabajo personal para caminarlo y que eso necesariamente implica una conexión contigo a otro nivel.

Para empezar, ser emprendedor implica renunciar a algo. En algunos casos es a esa comodidad y seguridad que te da un trabajo tradicional. Otras tantas a tus fines de semana y compromisos sociales. A tu tranquilidad de no ser el responsable de sacar los salarios de los demás. A tu espacio al tener que hacer «home office» antes de tener unas oficinas. Otras tantas hasta personas que a la mejor no lo vean tan bien o tengan tanto o más miedo que tu que su forma de materializarlo es alejándose de ti. ¡Que sé yo! En verdad es un camino de muchas renuncias, que a nivel espiritual, es una gran lección al desapego. 

Por el otro lado, se debe de trabajar mucho la paciencia y más al inicio del proyecto. Es increíble como esta gran habilidad que debería de venir en el chip inicial de todos los seres humanos, no lo es y con el paso del tiempo de hecho creo que es mas retador enfrentar los desafíos con paciencia y con la entera certeza que todos los tiempos son perfectos. Obvio cuando hay que pagar las cuentas, el cortisol (hormona del estrés) nos impide pensar de esa manera. Pero justo la invitación es a buscar opciones en vez de atorarnos en el problema y eso únicamente ocurre cuando tenemos la capacidad de ver la vida con optimismo inteligente (enfocado a soluciones y no problemas) y mucho sentido del humor. ¡Qué difícil reto! ¿Verdad que mucho trabajo interno?

Otra cosa que ocurre es que uno nunca sabe lo que es capaz de lograr hasta que tiene que lograrlo. ¡Es uno de los grandes regalos que te regala el ser emprendedor! Uno nunca sabe esta capacidad de ser autosuficiente hasta que te enfrentas a tener que hacer TODO tu al inicio o bien, tener que ir sorteando desafíos. ¡Vaya que te terminas conociendo y rompiendo creencias!

Y qué hablar de trabajar con heridas primarias como la del rechazo. ¡UF! El ser emprendedor implica que tendrás que generar un trabajo emocional tan profundo que no te haga tomar personal todo lo que le ocurre a tu pequeño bebé. Es muy común, ver la titularidad como la misma empresa y viceversa. Cuando alguien le hace el feo al a empresa, te lo hace a ti y no es así. ¡Que rico trabajo personal darte cuenta que nada es personal cuando se trata de negocios! Regreso a mi punto, nadie dijo que fuera sencillo.

Ser emprendedor es un camino que requiere intención y mucha disciplina. Necesita valor para empezar a sanar heridas del pasado, a irte puliendo como ser humano y después tener la capacidad de contagiar esa pasión con la gente que te rodea. ¡Es un reto que implica muuuuchas habilidades! ¡Felicidades si lo eres!

¿Conoces a algún emprendedor? ¿Tu eres uno? ¿Cuál ha sido tu mayor reto personal?

¡Gracias por leerme y compartir tus comentarios abajo!

[facebook_ilike]

 

Share: