Happy women

¡Ríete de ti mismo!

¡La risa! ¡Que delicia! Es contagiosa, es liberadora, es relajante, le agrega luminosidad al rostro y además es antiarrugas (aunque no lo creas y sólo si es sincera porque en realidad tiende a relajar los músculos faciales). Es un disparador de endorfinas que nos generan una sensación de bienestar automático. Se ha visto que es un proceso social y que de hecho tendemos a hacerlo de una manera más constante cuando estamos rodeados. ¿Qué hicieron? Observaron a personas que estaban viendo una película en una sala de cine y a otros en la misma película solos y reían más las personas que estaban en la sala de cine.

Sin embargo, y quitando el fenómeno social como tal, la risa es sumamente sanadora en procesos emocionales en dónde estamos siendo nuestros peores jueces. ¿Qué ocurre? Cuando nosotros nos reímos de nosotros mismos le estamos dando tanta luz a nuestra oscuridad que en esos momentos no hay manera que alguien más pueda atacarnos por medio de ella. Por el otro lado, se activan zonas cerebrales que encuentran más y mejores soluciones a eso que consideras “problema” o bien limitan.

Es por eso que la próxima vez que la “riegues”, la próxima vez que realmente te hayas equivocado y que te siga generando vergüenza (que por cierto es un sentimiento social más que personal), busques reírte de ti mismo. La sensación física, pero sobre todo emocional que obtendrás será más beneficiosa de lo que crees.

¿Tú te ríes de ti mismo? ¿De qué te tendrías que empezar a reír?

¡Gracias por leerme y compartir!

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