Comer ricoEn los talleres, siempre trato de explicar la relación que existe entre el cuerpo y el espíritu. Hago mucho énfasis en este proceso de entender que nuestro espíritu goza mucho de experiencias muy mundanas y creo que para muestra basta un botón. ¿Has notado qué te ocurre cuando comes algo que te encanta? ¿Has visto como vibra tu cuerpo al grado de gozar con todos los sentidos eso que tanto te gusta? Esas vibraciones, le encantan a tu espíritu. Son la manera de aterrizar y conectar con tu cuerpo. Es una experiencia que de hecho te invita a estar en el aquí y en el ahora y producir muchas endorfinas.

Comer rico es un arte. Es gozar el momento, la experiencia, la compañía y saborear cada bocado. He notado que en nuestra rutina tan acelerada es algo que no hacemos ya como «Dios manda» porque se trata solo de no morir de hambre, en vez de entender que es lo que afectará nuestra gasolina para el resto del día. Son estos momentos que deberíamos de tomar para ajustar pensamiento, compartir con los demás y simplemente conectar con nosotros.

Por eso aquí te dejo algunos tips que espero te sirvan para empezar a vivir la experiencia de la mejor manera:

1. Come sentado: Sonará lógico, pero cuántas personas en las prisas lo hacen hasta parado o caminando. El comer está vinculado con el elemento tierra en la comunicación facial china y es sumamente importante que esa tierra este asentada y en calma para que el proceso de digestión sea mejor.

2. Come cosas que te gustan en cantidades adecuadas: Aquí si me estás leyendo pensarás que entonces implica romper todas las dietas y no, no va en contra de lo que el nutriólogo o tu consciencia te esté invitando a que vivas. Más bien, la sugerencia va en hacerlo en pequeñas cantidades. A todos nos ha pasado que tenemos antojo de ese «algo» y solo con 2 ó 3 mordidas, nuestro antojo está saciado y es más para la 5a. mordida ya hasta le perdimos el gusto. El comer eso que tanto te gusta con el antojo en el momento, te prometo que le dará tanta vida a tu espíritu que ni necesitarás quemarlo en el gimnasio.

3. Mastica bien: Tenemos un muy mal hábito que es no masticar las cosas como se deben. Recuerda que ahí es en donde empieza la digestión. Entre más triturado quede el alimento, le facilitarás la tarea al resto del sistema.

4. Toma agua antes o después de comer: ¡Sí! ¿Cuántos de nosotros no tomamos agua durante la comida! No se recomienda porque cuando lo haces, te llevas los jugos gástricos que ayudan a la digestión. Es mejor hacerlo al inicio o bien al final de tu comida.

5. Goza la comida: La intención aquí sí es lo que cuenta. A veces lo vemos como el tema a palomear, pero es más que eso. Habla de cómo te nutres en todos los sentidos.

6. Cuida lo que comes: Dietas y tips hay muuuchos. Yo lo único que te recomendaría, y no es anuncio de tele, sí come mucha verdura y fruta y revisa el punto que sigue.

7. Deja la culpa a un lado: Si vas a comer algo que no debes y lo sabes, no lo hagas con culpa. Resulta peor esa carga emocional que el mismo alimento que estás ingiriendo.

8. Obsérvate y conócete: Creemos que una ensalada, por ser ensalada le va a caer bien a todos. No es así. Observa tu cuerpo y ve concluyendo qué alimentos no te caen muy bien y qué alimentos sí. Hay personas que se inflaman con la verdura cruda. Hay otros que algunas verduras aunque estén cocidas, son súper pesadas y no las pueden digerir. En la medicina ayuvédrica, lo dividen en 3 tipos de personalidades en los que te recomiendan dietas, sin embargo existen muchas teorías como alimentos hay y lo único que es importante que vayas viendo en ti, es entender cómo funciona tu organismo y alimentarlo de eso que se siente que le «cae bien».

¡Muchas gracias por leerme y buen provecho!

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