He tenido la oportunidad de someterme a un proceso de certificación en Comunicación Facial en donde el objetivo principal era obtener herramientas para ayudar y apoyar a otras personas en sus procesos de descubrimiento y desarrollo personal. Como siempre, y en todos los procesos de aprendizaje a los que me he sometido, las herramientas que obtengo de ellos las he aplicado primero en mí para  probar la efectividad de ellas.

En este caso en particular, he tenido la oportunidad de tomar un curso con 2 de las mejores lectoras de rostro en el mundo que me han abierto no sólo las puertas a una cantidad de conocimiento resultado de muchos años de investigación y  experiencia, sino que me han sometido a una buena cantidad de tareas difíciles, pero enriquecedoras. Los cambios han sido reveladores y muy transformadores.

“Reescribir tu vida” Así decía la tarea No. 3 de las muchas que dejaron. En un inicio no entendí a lo que se referían, o sea que me tuve que ir un paso atrás y descubrir qué significaba eso. Fue un proceso en donde me fui a muchas etapas de mi vida a ver ¿qué había pasado? Entrevisté a mucha gente, ví fotografías, leí diarios. Hoy después de 2 meses de intenso trabajo interno siento que ya puedo explicar a qué se referían y por lo menos para mí fue el remontarme a esos tiempos que a veces duelen y entender las circunstancias de los hechos pero ahora viéndola desde un punto de vista más objetivo, maduro y empático.

Descubrí que muchos de esos momentos traían una carga emocional muy fuerte y únicamente retrataban una parte sin considerar la otra. Entendí que los hechos son un mero pretexto para definir tu realidad, sin embargo traen un trasfondo muy fuerte enmarcado por experiencias personales que muchas veces no son del conocimiento de los demás. Comprendí que cada persona ve la cosas de diferente manera y que reacciona según lo que cree es más conveniente para todos sin necesariamente querer hacer daño. Sané mi corazón que traía varias heridas mal interpretadas y sin fundamento. Opté por empezar a preguntarme en situaciones actuales ¿qué pasa por la cabeza del de al lado?

Hoy puedo decir que el reescribir mi vida me ha ayudado en muchos sentidos. Es una práctica que me encantaría establecer como un estilo de vida. Posiblemente me tuve que esperar algunos varios años en revisar todo el libro y hacer correcciones. Hoy ya tengo la conciencia de revisarlo más constantemente para tratar de evitar esos malentendidos que suelen ser muy dolorosos y que en definitiva marcan caminos que no necesariamente son los que queremos. Te invito a que lo hagas tú también y que preguntes si es necesario ¿qué pasó en ese momento? Seguramente te sorprenderás, así como yo lo hice, de muchas cosas que irán saliendo en el camino. Te aseguro que descubrirás muchas cosas que posiblemente ni te imaginabas. Abre tu corazón y verás que fácil será perdonar.

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