Alguna vez escuché por ahí que el cabello estaba íntimamente ligado a la intuición, al apego, al miedo y a la memoria. Ni siquiera podría darte la fuente exacta y precisa porque además de que fue hace tiempo, vino de varios lugares. Se fue acumulando, confrontando con otros conocimientos y hasta comprobado y hoy me atrevo a decir que esas palabras son las que más asocio a este gran marco del rostro.

El cabello, aunque algunas mañanas lo maldecimos por no acomodarse como quisiéramos, vaya que tiene una relación directa con nuestro interior. No solo habla en relación al estrés que estamos arrastrando, la parte hormonal también se refleja (aunque no lo creas en nuestros días de ovulación se acomoda y ve mucho mejor el cabello), habla también un poco de nuestra personalidad en cuestión de cabello natural y sus modificaciones naturales, el peinado y el color puede ayudarnos a modificar mucho nuestro comportamiento de manera consciente o inconsciente  y claro que las decisiones radicales que tomamos de él nos puede dar indicios de procesos emocionales que exigen una metamorfosis exterior. ¡En verdad que todo habla!

Se dice, que en promedio las personas cambian 104 veces la apariencia del cabello a lo largo de su vida. Seguro existirán personas que suben ese número por mucho y compensan a las que hay traído el mismo corte toda su vida. Pero ¿qué nos está diciendo una persona que corta el cabello de manera radical? Seguramente que está pasando por un proceso de cambio y necesita vivirlo también por fuera. Algo muy similar ocurre cuando estás frente al espejo y  “no tienes nada que ponerte”, pero claramente el cambio radical en el cabello dice mucho más y requiere de más valor hacerlo que combinar de manera diferente la ropa.

No es casualidad que en las rupturas amorosas las mujeres tendamos a cortarnos el cabello. Es muy común hacer ajustes muy radicales porque estamos bajo el influjo de muchas emociones y bioquímica cerebral que necesita válvula de escape. Si hacemos la lectura completa con todo lo que hablábamos al inicio, creo que va mucho de la mano con cortar apegos, empezar desde cero y abrirse a nuevos descubrimientos, tratar de cortar recuerdos, tener mayor control de las cosas, porque teóricamente el cabello corto da ese regalo e irónicamente a veces es lo contrario, y además vernos diferentes para empezar el proceso de reconstrucción. Cambiar radicalmente inevitablemente enfocará atención en la persona, que a veces es muy necesario, y sobre todo iniciará conversaciones y levantará halagos. ¡Una combinación muy útil en procesos de duelo o de levantar autoestima!

No es casualidad que las actrices y actores se corten, pinten, amarren el cabello para darle vida a los personajes. Es una de las decisiones más importantes al momento de hacer un diseño de imagen. Te dice mucho de la psicología que buscan plasmar en pantalla y de manera simbólica (recuerda que eso se llama semiótica) te van dando mucha información de quién es la persona en pantalla para que la conozcas aunque sea la primera vez que la ves. ¡Claramente dice mucho!

Siempre he pensado que los cambios sostenibles tienen que venir de adentro hacia afuera. Sin embargo, existen momentos y situaciones de la vida que nos obligan a hacerlo de afuera hacia adentro. Nunca hay que menospreciar los pequeños ajustes que podemos hacer para vernos bien porque eso empezará a jugar a nuestro favor para ir reconstruyéndonos. Ahora OJO, si estás en un proceso como este si te recomendaría que fueras con un súper experto. A veces con el afán de hacer un cambio y sentirnos mejor resulta que quedamos mal y eso enfatiza y profundiza más esas emociones negativas.

Sin duda, todas las emociones nos sirven para algo. El desafío es usarlas a nuestro favor y únicamente como motor para hacer cosas en nuestro beneficio. Recuerda escucharte y empezar a ver esos cambios que a veces parecen sin importancia como el lenguaje que tu alma está sosteniendo contigo.

¡Gracias por leerme y compartir!

Share: