Victor Gordoa define la imagen pública como la percepción compartida que produce respuestas colectivas unificadas. Una definición que hace 60 años cuando la Reina Isabel II tomó su reinado no era tan complicada de entender porque las percepciones eran generadas por el mismo material que la monarquía enviaba. Así como lo leen, desde siempre, la comunicación monárquica ha estado muy cuidada en enviar los estímulos adecuados a las necesidades de la audiencia y al objetivo a transmitir. En 1950, la Reina Isabel, glamorosa y joven, era vendida como un ícono aspiracional de mucha clase.  Las fotografías que se publicaban era luciendo atuendos sofisticados de diseñador, con poses producidas pero tomadas “casuales” en la calle.

Con el paso del tiempo, de su evolución como mujer y monarca, las fotos fueron tomando tintes más casuales y con valores más profundos. La fotografía era cuidada, pero con nuevos integrantes a la familia. El mensaje era claro y fuerte. Isabel es una monarca maternal capaz de velar por los intereses y valores familiares de todos los ingleses. Con ligeros cambios temáticos, pero siguiendo la línea y las necesidades,  los mensajes de los años setenta y ochenta fueron muy similares. Aunque no siempre en primer plano, la reina seguía vendiendo los mismos valores.

Para la década de los noventa y la crisis monárquica con todo el tema de Lady Di, el discurso tuvo que cambiar radicalmente. Muy a su pesar y debido a la falta de declaraciones ante el trágico fallecimiento de Diana,  la Reina Isabel II tuvo que  salir del palacio vestida de negro y pasearse por las condolencias que muchos fanáticos habían puesto. Estas fotografías le dieron la vuelta al mundo y redujeron las especulaciones.

Sin embargo, ante la eminente crisis, la monarquía tuvo que cambiar de estímulos para atraer a una nueva generación. Desde finales de los noventa hasta la fecha, los encuentros con celebridades de música pop, conciertos masivos, apariciones del Príncipe Guillermo con Catalina y un sin fin de pequeños eventos han hecho que la Monarquía Inglesa tenga nuevos canales de comunicación.

Hoy, a 60 años del inicio del reinado de la Reina Isabel II, la monarquía se adapta a las necesidades de su audiencia, como lo debería de hacer cualquier persona, para producir una buena respuesta colectiva unificada. Eso es una buena creación de Imagen Pública que entiende que antes la tarea era más fácil ya que sólo se emitían fotografías oficiales. Ahora la opinión pública se genera de otra manera y las redes sociales han tenido gran influencia en este caminar.

 

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