Cumple Renata¡Es la primera vez que me toca escribir el día de mi cumpleaños! Este día en particular para mí implica una GRAN celebración. Más allá de significar fiesta, que puede ser que sí lo sea :), implica más bien una serie de rituales que para mí son muy importantes para desarrollar mi día porque creo en los buenos cierres, en los buenos inicios y también creo en la intención.

Para empezar, a las 12am empiezo tocando mi himno: “Here Comes The Sun” de The Beatles y con esos acordes, TODOS los años empiezo mi año, o por lo menos por los últimos 10 años. En esos primeros acordes, es imposible no derramar una que otra lágrima y es la manera en como honro mi existencia, pero sobre todo mi historia. No pasa un año sin que concluya que fue un año milagroso y de muchos aprendizajes. No pasa un sólo día sin escribir y escribir mis experiencias, y con mas razón,  de no agradezca la vida, las lecciones y sobre todo la realidad que vivo.

Este año año en particular, me fui a trabajar viejas heridas. ¿Quién iba a decir que el matrimonio te hace trabajar lo que pensabas que ya estaba sanado? Hoy, después de un año de casada y un año más de vida, agradezco infinitamente a mi esposo por haber sido mi mayor maestro. Mi gran guía, pero sobre todo compañero de viaje. Sigo agradeciendo a la vida el gran coequipero que elegí. ¡Vaya que es sabio! Seguro a ti también te ha pasado elegir a ese personaje que marcó tu vida. ¡Que rico es honrarlo y agradecerle todo lo que te dejo ver! Después de todo, “no es él, soy yo”… ¡AAAUUUCH! Y después de darle tantas vueltas, en verdad que es cierto. ¡Las frases cliché albergan MUCHA sabiduría!

Además de eso, mi melancolía da para echar un vistazo a esos legados que me han dejado mis ancestros. ¡Vaya que soy fan de honrarlos! Sin ellos, ni remotamente traería las habilidades y lecciones que aprender. A veces, tendemos a verlos como esos patrones familiares que aparecen y que son muy maldecidos. Yo en lo personal, los veo como grandes desafíos que hay que aprender a abrazar y sacar lo mejor posible de ellos. A veces, parece una lección sin sentido. Pasa el tiempo y te vas dando cuenta que el honrarlos es el camino más sencillo y corto a la sanción emocional. Sin juicio y pura gratitud por lo que te han dejado aprender. De ahí vengo y bien me lo dijo mi maestra de historia de secundaria, Laura Durán: “Conocer el pasado para entender el presente. Conocer el presente para entender el pasado”. ¡Cuanta razón SIEMPRE tuvo esa mujer tan sabia!

Con los años, aunque suene muy mágico, sigo comprobando que firmamos un contrato al nacer. Ese contrato no trae tantas lecciones, pero sí las que tendrás que aprender por las buenas o por las malas. Este año, me la hacen recordar y no fue sencillo. Siempre pienso que la supero, pero mi cara me hace recordar que aún no lo hemos logrado del todo. Espero poco a poco ir teniendo la sabiduría y gratitud de lograrlo. El recuento de los daños siempre deja ver lo que aún sigue pendiente… ¡y está bien! Sólo no hay que dejarlo en la bolsa de los recuerdos. Siempre con el objetivo de sanarlo.

Por eso, hoy al cumplir un año más, lo único que me queda, es agradecerles de corazón que estén aquí leyendo. Que me sigan acompañando en este HERMOSO y DESAFIANTE recorrido que llamamos vida y sobre todo que me sigan enseñando todo lo que ustedes ya han aprendido para seguir nutriendo con sabiduría y experiencias este espacio que tanto me ha dado.

¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS! y sí… ¡Feliz cumpleaños a mí! Siempre un gran día para recordar y afinar mi misión de vida, mis valores, mi historia y por supuesto mis deseos que no son más que meros objetivos a ir sanando y volverme mi mejor versión.

🙂 ¡Gracias por festejar conmigo leyendo! Los 12’s de noviembre siempre fueron para mí festejar el día del cartero y desde algunos ayeres, abrimos el abanico… 🙂 ¡GRACIAS POR ESTAR!

[facebook_ilike]

 

Share: