Mucho se habla de la importancia y el impacto que genera la forma y el fondo dentro de toda interacción. Decidir cual de las dos es más importante, podría tomarnos tiempo para el debate y posiblemente a la conclusión que llegaríamos es que los dos son igual de importantes. Sin forma no se vende y sin fondo no se perdura ni se repite la compra.

El CV es nuestra tarjeta de presentación en toda entrevista de trabajo. Como tal, hablará sí de nuestra experiencia y habilidades, pero también de nuestra personalidad. Sin temor a equivocarme, podría decir que todos estamos buscando proyectar una imagen profesional y comprometida. Buscamos ser percibidos como personas que tendrán la habilidad de adaptarse y agregarle valor a la empresa.

Por eso, no sólo es importante el contenido de tu CV, también toma en cuenta la manera en que lo presentas.

Limpieza

Sonará repetitivo, pero la limpieza es fundamental para esta tarjeta de presentación.  El hecho de imprimirlo en un papel arrugado, con alguna mancha o bien en hojas que no tienen la misma coloración, transmite poco interés y descuido de la persona. Muchas veces el entregable se ve muy pulcro, pero el llevarlo en la mano por varias horas o bien en contacto con otros documentos tiende a arrugarse. Cuida este detalle. Busca llevarlo en un sobre más grande para evitar ese tipo de situaciones.

¡Engargólalo! o ¡Conviértelo!

La mayoría de la gente entrega su CV en un folder ya que casi siempre es una hoja o máximo dos. Engargólalo, automáticamente se verá mejor presentado y resaltará del resto. Se verá mucho más profesional y comunicará que te interesa la vacante. Trata que sea una cubierta transparente al frente seguida de una hoja en blanco. La cubierta trasera te recomiendo que sea negra. Si es vía electrónica, convierte tu documento a un archivo .pdf para que no se altere al momento de abrirlo. Recuerda ponerle como nombre del archivo “CV Nombre Apellido – Puesto”, seguramente el reclutador recibirá muchos al día y le facilitarás la búsqueda.

Fotografía

Si tu CV tiene fotografía le darás a tu entrevistador mayores herramientas para que se acuerde de ti. Trata de incluírsela a lado de tus datos personales. Ten cuidado en seleccionarla y evita utilizar las que sacas en antros o fiestas en donde tu actitud, poses, maquillaje (mujeres) y accesorios dirán otra cosa de ti. Recuerda, el objetivo es proyectar una imagen profesional.

Carta

Antes de empezar con tus logros y habilidades, es importante que personalices tu CV. Una carta de presentación servirá para darle un preámbulo a tu curriculum y así te ayudará a venderte mejor. Incluye el puesto que te interesa y describe las razones por las que podrías ser una buena opción para cubrir el puesto. Consigue el nombre de la persona que te entrevistará para personalizarlo. Los CV adicionales que lleves (recuerda que es recomendable llevar uno o 2 adicionales en caso de que te entreviste otra persona sin aviso previo) manéjalos como “A quien corresponda”. Si lo vas a hacer por medio electrónico, esta carta será el cuerpo del correo y tu CV el archivo adjunto.

Formato y tipografía

La tipografía también habla. Trata de usar Arial o bien Times New Roman. Son fuentes que se adaptan al promedio de industrias y puestos. Cuida los espacios y las sangrías, busca que todas estén alineadas. Evita utilizar únicamente mayúsculas  y ten cuidado con los espacios en banco que dejas. Cuida la ortografía y gramática. Chécalo varias veces y pide a alguien que lo lea para ver que tan entendible es.

Si ya tienes el contenido de tu curriculum, adapta estas pequeñas sugerencias. Son pequeños detalles que pueden generarle un valor agregado a tu curriculum. ¡Mucho éxito!

 

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