El día que yo escuché que dibujar tu problema te podría ayudar muchísimo a solucionarlo, me genero más que escepticismo, muchísima curiosidad. ¿Cómo vas a sacar tus colores al momento de tener que tomar decisiones realmente importantes? Y cuál fue mi sorpresa que fue un verdadero regalo el que me di. Obvio cuando estoy hablando de resolución de problemas no son esos que tienen que ser con etiqueta de URGENTE, pero sí esos que a veces nos quitan mucha paz, mucho enfoque y hasta horas de sueño felices. Esos que nos tienen distraído suponiendo y creando unos horrores de finales que solo de pensarlo, hasta quiero llorar. Esos problemas que no encuentran salida  cuando son muy personales, pero de alguna manera cuando se plantean con objetividad y con cierta distancia, ¡todo resulta tan fácil!

No sabes lo poco habituados que estamos a activar el hemisferio derecho cerebral. David Pink en su libro “A whole new mind” planteaba que el mundo actual festeja todo lo relacionado con el hemisferio izquierdo: el análisis, lo numérico, comparativo, lingüístico. El cerebro derecho, encargado de la parte más abstracta, artística, emocional, creativa cada día es valorada menos, aunque ojo, porque pronto tendremos seguramente una revolución intelectual para cambiar esas etiquetas. Pero justo lo que hace el dibujo es activar esta parte cerebral que como tal nos obliga a ver las cosas de maneras diferentes, además de mejorar nuestra capacidad de introspección, nuestra memoria y además combina nuestros procesos cognitivos y motores. ¡Bendito hemisferio derecho!

Por eso, cuando te propongo que en situaciones que consideres un problema dibujes el problema. No sólo estarás pensando de manera diferente, te empezarás a relajar a través de la presencia y concentración que tendrás en la actividad, sino que además, el verlo plasmado en 3a persona hace que las cosas se vean diferente. Si no me crees, cuando jugábamos con muñecos y todo era completamente externo no existían problemas que quitaran el sueño, esta parte proyectiva ayudaban a darle objetividad a la toma de decisiones y a la pronta resolución. Lamentablemente, todo lo que se relacione con color en el mundo del adulto, a veces no tiene tanta aceptación y en verdad que podría generar unos beneficios a corto y largo plazo súper interesantes.

Hoy sí el reto es empezar a mejorar nuestra calidad de vida y darle salida positiva a estos eventos que siempre traerán grandes lecciones. ¿Te atreves a sacar tu kit de pinturas e ir realmente plasmando lo que te quita el sueño? Verás lo relajante, catártico y resolutivo que puede llegar a ser.

¡Muchas gracias por leerme y compartir!

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