Antes de entrar de lleno a el cómo obtener una buena postura, creo que es importante definir qué es tener una. Mucha gente piensa que el tener una buena postura se da al ponernos la espalda completamente derecha. La realidad es que no es así, ya que la forma natural de ella tiene dos curvas que debe se debe de formar en forma de “S” y no debe de generar tensión en otras partes del cuerpo (que es lo que normalmente pasa cuando queremos obtener una buena postura).

Sin embargo, relacionamos una buena postura con estar incómodos y tener tensión en la espalda, y tampoco se trata de eso. Posiblemente de manera inicial, tomará tiempo acostumbrarnos, pero después irá siendo más fácil cada vez. A continuación te doy algunos tips que te ayudarán a lograr esa postura para lograr los beneficios de los que hablamos en otro post (http://www.renataroa.com/?p=1657)

  1. Identifica cuál es el motivo por el cuál quieres tener una buena postura. Teniendo claro, será más fácil que te lo recuerdes.
  2. Muchos expertos en expresión corporal dicen que una de las claves para lograr una buena postura es pensando que nuestra cabeza y espina dorsal la sostiene un hilo. El objetivo de esta analogía es lograr que nuestra cabeza esté completamente alineada a nuestra espalda y de esa manera relajaremos otras partes de nuestro cuerpo.
  3. Elimina malos hábitos que te hacen tener una mala postura como ver la televisión acostada, trabajar con mala iluminación o en un mal asiento, dormirte boca abajo, etc.
  4. Ten los pies bien puestos en la tierra, y no en sentido metafórico, sino que eso te ayudará a descargar todo el peso en las dos piernas y en verdad tu espalda lo agradecerá. Si estás sentado, evita cruzar las piernas para que mantengas la posición de la espalda alta alineada.
  5. Invierte en una buena silla que tenga soporte en la espalda baja y que te dejen recargarte en caso necesario. Trata de pegar las pompas a la costura de la silla.
  6. Invierte en un buen colchón y almohada ya que son esos momentos en que deberías de cargar pila y que a veces no sucede porque no dormimos bien y la espalda no logra relajarse.
  7. Compra un soporte para la espalda baja cuando estés muchas horas sentado. Puedes improvisar con una almohada por ahora, pero busca uno que le de el soporte necesario.
  8. Establece alarmas que te recuerden checar la postura o bien, recordatorios. Algunas de mis amigas se cambian el reloj de mano para recordarse cosas, otras amarran hilos en sus dedos o manos. Si quieres acude a la tecnología y pídele a tu celular que te notifique para que estés consciente los primeros días.
  9. Evita cargar cosas muy pesadas y más por largos periodos de tiempo. No sólo cansa sino que va deformando la espalda.
  10. Si puedes fortalece tu espalda con ejercicios especiales que le darán fuerza para que no sientas ese cosquilleo que seguro sentirás en un inicio. Puede ser yoga, pilates, pesas supervisadas y con ejercicios especializados.
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